La movilidad eléctrica se ha convertido en una transformación estructural de las industrias automotriz, energética y de infraestructura. Mercados como China, Europa y Estados Unidos lideran esta transición y hoy concentran la mayor parte de las ventas globales de vehículos eléctricos, impulsando el desarrollo acelerado de nuevas redes de carga.
México avanza rápidamente en esta misma dirección. El crecimiento de los vehículos eléctricos y la expansión de infraestructura pública aún evolucionan a ritmos distintos, generando una oportunidad relevante para desarrollar nuevos modelos de negocio y participar en una industria con alto potencial de crecimiento.
Las redes de carga pública ya no representan únicamente un servicio energético; hoy forman parte de una nueva infraestructura urbana que genera valor para usuarios, propietarios de espacios e inversionistas. La infraestructura de carga pública se ha convertido en un habilitador clave de este crecimiento
Participa en infraestructura estratégica que impulsa la nueva movilidad
La movilidad eléctrica no solo transforma vehículos; transforma destinos, hábitos
de consumo y oportunidades de inversión.
La carga pública de destino representa una oportunidad para transformar espacios cotidianos en puntos estratégicos de movilidad eléctrica. Más allá de ofrecer un servicio adicional, genera valor para los usuarios, diferencia tu inmueble y forma parte activa de una visión responsable con el entorno
Los usuarios de vehículos eléctricos permanecen más tiempo en el sitio mientras realizan su carga, generando una mayor interacción con comercios, servicios y amenidades cercanas.
Un mayor tiempo de permanencia puede traducirse en mayores niveles de consumo por visita en restaurantes, tiendas, centros comerciales y servicios asociados.
Los usuarios EV suelen desarrollar hábitos y preferencias hacia ubicaciones confiables y convenientes para sus cargas habituales.
La disponibilidad de infraestructura de carga puede atraer nuevos usuarios y aumentar la afluencia hacia el inmueble.
La infraestructura de carga agrega valor, impulsa la innovación y fortalece el posicionamiento del inmueble.
La infraestructura de carga ayuda a reforzar objetivos relacionados con sostenibilidad, reducción de emisiones y responsabilidad ambiental.
Cada flotilla tiene necesidades operativas distintas. En 1.21 Gigawatts acompañamos a
empresas en el diseño e implementación de ecosistemas de electromovilidad adaptados a
sus objetivos operativos, financieros y de sostenibilidad.
Desde estudios de transición hacia vehículos eléctricos hasta operación y monitoreo
continuo, ayudamos a maximizar disponibilidad, eficiencia y desempeño de las flotas.
• Evaluación técnica • Migración gradual
• Capacidad eléctrica • Infraestructura • Estrategia de carga
• Autonomía y horarios • Rotaciones • Disponibilidad
• Gestión diaria • Centros de carga
• Sesiones y consumo • Desempeño remoto
• Preventivo • Correctivo continuo
• Costos energéticos • KPIs y emisiones
• Mejora de costos• Eficiencia operativa
01
02
03
04
La movilidad eléctrica está impulsando el desarrollo de una nueva generación de infraestructura estratégica a nivel mundial. El crecimiento acelerado de vehículos eléctricos requiere una expansión paralela de redes de carga pública que permitan habilitar su adopción y acompañar la transformación de la movilidad.
México se encuentra en una etapa temprana de desarrollo de infraestructura pública de carga, lo que representa una oportunidad para participar en una industria vinculada a tendencias globales de crecimiento, innovación y sostenibilidad.
La adopción de vehículos eléctricos continúa creciendo impulsada por tecnología,
regulación y cambios en hábitos de consumo. El parque vehicular electrificado de ligeros (BEV + PHEV) se concentra en China, UE y EEUU; para 2024 fue de +55 millones de vehículos, teniendo China el 55% del total. A nivel global, las ventas anuales de EVs /año rondan en los 18 millones lo que corresponde al 20% de las
ventas totales de vehículos nuevos. En México en 2025 el parque vehicular eléctrico fue de 96,600 EV, con un crecimiento de +30% anual en los últimos 5 años. La participación aún baja con tasas de crecimiento altas, indica un alto potencial de expansión.
La infraestructura de carga pública se está convirtiendo en un habilitador esencial para el desarrollo del ecosistema de electromovilidad. En México para 2025, se contabilizó un estimado de 54 mil puntos de carga, de los cuales solo el 7% son de carga pública y únicamente el 2% son carga rápida.
El desarrollo de infraestructura pública aún presenta espacios importantes de crecimiento y expansión. La brecha entre número de EV y puntos de carga es muy amplia. Para 2025 se estiman 100,000 Vehículos eléctricos en México vs 4,000 cargadores públicos. El déficit de infraestructura es una gran oportunidad.
La infraestructura de carga contribuye al desarrollo de soluciones asociadas a
reducción de emisiones y transición energética. Nuestro compromiso es que en la medida que crezca la energía renovable disponible en México, nuestra empresa adopte el mayor porcentaje posible.
En 2024 la energía eléctrica generada por renovables, alcanzó un 18%; con las metas comprometidas para 2030 y 2050 en el acuerdo de Paris, México debería reducir emisiones en un 30% y 50%, respectivamente. Para ello, será necesario
alcanzar una generación de electricidad por renovables de por lo menos 30%